It was a joke

miércoles, 1 de septiembre de 2010

cincuenta


Durante muchos años he sentido la vida pasar a mi lado, he sentido la vida de los que me rodean, de los que me conforman, de los que han dado sentido a una existencia como la de cualquier otro, he sentido las cosas que me formaban e iban creando lo que veia como pequeños sueños realizables e irrealizables, pero siempre ahi presentes, como estrellas en la noche.





Este año se inicio de una forma muy especial, muy distinto a los cuarenta y nueve restantes, se formo en la vivencia de otro estado, de otra situacion, de otra forma de vivir la vida, que como dice el cantar es la mitad de la vida que me queda, es absurdo probablemente medir la vida por años pero una es absurda, y este año empezaba la mitad de mi vida, de esa vida que no era mia, o que por no serlo era mas mia que nunca.





Habia ideado una fiesta de cincuenta cumpleaños, una fiesta con los de antes, los de ahora, los de siempre, una fiesta llena de color y musica, de kalimotxo y gin tonic de tanqueray, de ensaladas con pasas y gulas, de salchichon con queso y de besos dulces en los labios, esa era la idea, la que durante dias habia confeccionado en mis sueños diurnos y nocturnos.





Estaba venciando al enemigo, a ese enemigo brutal que llenaba de cansancio mis piernas y las inflamaba hasta reventar, estaba durmiendo entre nubes aunque descargaran ocasionalmente una lluvia acida, estaba retomando otra vez el trabajo, la familia, los amigos, pero aprendi tambien porque se ponen puntos suspensivos.





Y mi cincuenta cumpleaños no tuvo esa fiesta ni esos colores, estaba el mar eso si, una playa solitaria por la oscuridad de la noche, un cuerpo desnudo entre las piedras, y un baño solitario, y asi fue mi cincuenta cumpleaños.





lo demas cerrado, lo que no se puede conseguir sigue siendo un sueño, pero es el sueño de esa noche de verano, es gracioso el mar vino a madrid y madrid se fue al mar





tuya ize

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