It was a joke

martes, 20 de diciembre de 2011

Por qués

Las cosas no siempre han de tener por qués. De hecho, hace mucho que mis decisiones dejaron de tenerlos, y hace también mucho que dejé de buscar por qués en decisiones ajenas.

Esta noche he vuelto. He vuelto al mar. Después de días intensos de olas de hasta siete metros, esta noche estaba en calma. Y no he podido resistirlo...a pesar del frío, a pesar del viento que parecía fuera a cortarme la cara, me he acercado a la orilla y he sumergido los pies. Sólo cruzaba un pensamiento, poco poético todo hay que decirlo, y no era otro que: Joder, qué frío!! Pero el frío me sigue gustando. Frío en mis piernas, casi tan frias como mi corazón.

Y no sé por qué las canciones se repiten, y las frases se repiten, pero acaso tiene eso importancia? Falta de creatividad quizás? Y qué más da? Allá cada uno con sus locuras. O con la locura única.

Estoy en la tierra y piso firme. Ya no deseo volar. Volé tanto que las alas ya no dan más de sí. Asi que tan sólo tierra firme, y mar. Siempre mar.

Que la gente está loca y trata de crear mundos ideales? Que les vaya bonito, no? Seguramente habrá cierta belleza en creerse las propias mentiras. A mí el tiempo, y yo misma, me volvieron bastante escéptica en esas cuestiones.

Me siento animada ante la vida, al menos ante la vida superficial, porque lo profundo me parece ya tan cansado que no volveré a ello. Posiblemente la capacidad para los infinitos de cada uno es limitada, y posiblemente yo ya agoté la mía. Y no, no hay dolor en esas palabars, ni en esos pensamientos, hay tan sólo constataciones de hechos.

Esta noche he firmado un pacto, un pacto importante. Un pacto con mi pasado, con mi futuro. Ninguno de los dos tiene ya demasiada importancia. Y he destruído pequeñas muescas del ayer, deseos y miedos escondidos en cajitas de cartón. Las olas han jugado con ellos.

Tienen sentido las cosas? Lo tiene U. y lo tiene el parchís. Y poco más. Siento que he vivido tanto, tan intensamente, las sensaciones sentidas y los sueños soñados y creados han sido tan fuertes, tanto en lo positivo como en lo negativo, que como le decía a Pili el otro día....ya no me importaría morir. Que no es ni que lo desee ni lo busque, pero tampoco me importaría.

Y por qué?

Qué importancia tiene el por qué?

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